


ASTASIA
HISTORIA DE UN OLIVO Y DE UNA VARIEDAD
El origen del olivo en Montán no está claramente definido. Muy posiblemente fueron intercambios comerciales entre las viejas tribus iberas de Turboletas y Edetanos que habitaban el sur de la provincia de Teruel y Castellón con los comerciantes fenicios y griegos que arribaban a nuestras costas para vender sus productos. Aquellas, injertarían los viejos olivastros y acebuches con nuevos planteles traídos del oriente, dando un impulso a la plantación del olivo para su abastecimiento y consumo.
Los árabes, mejoraron el cultivo del olivo en nuestra comarca, dándole un mayor impulso y creando nuevas almazaras donde producir el aceite.
Debemos de destacar la gran importancia que tuvo la orden de frailes servitas, llegados a Montán en los albores del siglo XVII, en el cultivo del olivo.
Estos introdujeron nuevas técnicas traídas de Europa, para la molturación de la aceituna y elaboración del aceite, mejorando y aumentando su fabricación.



“En el año 1770 el Obispo Fr. Alonso Cano inculcó e impulsó en Castellmontán y demás pueblos de la diócesis de Segorbe la plantación de olivos, ofreciendo y dando a los trabajadores, tres reales por cada olivo que plantasen; siendo de esta época, gran parte de los olivares de los pueblos del Obispado.”
Según la tradición, cierto día que unos labradores se adentraron en las artigas de Gausa, partida de la Solana Rosada, cerca del corral del Gayete, con el afán de hacer nuevos olivos, estimulados por la promesa del Obispo Cano, observaron con gran curiosidad un olivastro de clase desconocida.
Les llamó poderosamente la atención el ancho de sus hojas, casi ovaladas, la suavidad de las mismas al tacto, el tamaño de la aceituna, mayor que las clases conocidas hasta el momento y especialmente por su temprana maduración, dado en las fechas en que se encontraban. Procedieron a plantar e injertar en los terrenos y olivos existentes, dando origen a una nueva variedad. Así fue paulatinamente aumentando la producción de dicha variedad hasta obtener uno de los mejores aceites conocidos. A este viejo olivo, que hoy en día todavía existe, se le nombra como el olivo de “Estasia” en la pág. 165 del libro de don Valeriano Herrero Herrero “La Villa de Montán”, sin que por el momento se conozcan los motivos de tal denominación.
No obstante existen divergencias sobre dicho nombre por parte de personas vinculadas con la propiedad de los terrenos donde se ubica el viejo olivastro y recogidas por la tradición oral de sus antepasados, denominando ésta, el olivo de “Astasia”, diferenciándolo fonéticamente por lo expuesto por Don Valeriano.
Pronto se extendió el cultivo por todo el término y los pueblos colindantes, conociéndose por “Oliveras de Montán” (un 80% en Montán, 18% en Montanejos y 2% en resto de pueblos limítrofes.)
Después de los análisis en laboratorios de la Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación nos conceden la denominación “Temprana de Montán”, catalogada como uno de los mejores aceites que existen hoy en día en el mercado.
En el año 2007 se inauguró en Montán, en el polígono industrial, la nueva almazara, viniendo a sustituir la que hasta el momento existía junto a las escuelas. Esta nueva almazara, totalmente equipada con nuevas técnicas de prensado y tecnología punta, ofrecen un mayor servicio y una mejor calidad para la producción de este bien tan preciado que es el aceite de Montán.
“La calidad organoléptica extraordinaria del aceite de Temprana de Montán se ha confirmado en las últimas campañas: las aceitunas recogidas directamente del árbol, e inmediatamente procesadas en la almazara con las últimas tecnologías, producen un aceite catalogado como “Virgen Extra” en los análisis realizados en el Laboratorio de Referencia de la U. E.. El resultado de las catas realizadas nos define un aceite con un sabor frutado intenso, con matices marcados de verde hierba, tomate y almendra verde y atributos de amargo y picante. Es un aceite con una fuerte personalidad y características apreciadas en los buenos aceites; entre estas destaca el contenido alto en polifenoles, que confieren propiedades beneficiosas para la salud humana y una apreciable estabilidad oxidativa al producto.
Otra peculiaridad importante de la Temprana de Montán, desde el punto de vista agronómico, es su capacidad de enraizamiento, de modo que resulta muy fácil disponer de material vegetal para cubrir marras o realizar nuevas plantaciones. Y, todavía más importante es la gran virtud de la Temprana de ser altamente resistente al Repilo y, por tanto, a la fuerte defoliación que provoca esta enfermedad, que afecta a la mayoría de variedades de olivo y que es la causa de importantes pérdidas económicas.”
Datos facilitados por Juan Sanz Bellver, Ingeniero Agrónomo de la Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat Valenciana.
